lunes, 18 de abril de 2011

La riqueza verbal y la riqueza económica

Hay una llamativa coincidencia entre la escasez de dinero y la escasez de vocabulario; entre la dificultad para ganar dinero y la dificultad para expresarse verbalmente.

Las causas de la pobreza seguramente son muchas. Por lo tanto sería un error hablar o buscar «la causa» de la pobreza, en singular, como si fuera una sola.

A nivel individual es más probable que alguien padezca de escasez por una sola razón, por ejemplo, ha sido su decisión personal, está impedido física o intelectualmente de hacer tareas remuneradas.

Si lo propuesto fuera cierto, podríamos pensar que el conjunto de personas incapaces de producir el equivalente de lo que consumen, admitirían una cierta clasificación. Por ejemplo:

— algunos tienen tan mal carácter que no pueden vincularse con un empleador o cliente;

— otros rechazan visceralmente todo lo que sea ejercicio, esfuerzo, sudor, movimiento;

— unos pocos prefieren gastar todos sus ingresos en juegos de azar, en los que indefectiblemente terminan quedándose sin dinero.

La cantidad de categorías tiende a infinito.

Este blog incluye artículos en los que procuro compartir hipótesis con motivos inconscientes causantes de esa condición económica.

Parece un dato de la realidad que el capital verbal de las personas se correlaciona con su capital económico.

Quizá usted concuerde conmigo en que la mayoría de los económicamente pobres también tienen un bajo nivel cultural, difícilmente sean lectores de libros, les resulta casi imposible comunicar ideas abstractas (belleza, amor, libertad, poder, educación).

— Los niños son naturalmente incapaces de ganar dinero pero no solemos hacer hincapié en que coincidentemente tampoco han desarrollado aún su capacidad para comunicarse;

— Los adolescentes tienen grandes dificultades para encontrar fuentes de ingresos económicos, hablan y escriben mucho pero con poquísimas palabras, entre las cuales predominan las exclamaciones que admiten significados imprecisos;

— Los adultos menos instruidos inevitablemente acceden a tareas mal remuneradas.

Artículo vinculado:

La estupidez y el capital verbal

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11 comentarios:

López Libra dijo...

Desde el punto de vista estético, qué bellos son algunos libros!

Milred dijo...

Los adolescentes han establecido el reinado de la letra 'k'. Ciertamente la k es más contundente que la c o la qu. La k no deja lugar a dudas. No se comporta de distintas maneras con la a o con la e. La k es una letra franca. Te dice las cosas de frente. No se anda con vueltas. En realidad detrás de la letra k hay un código moral completo. Eso sí, sólo para los jóvenes. Nada de intercambio generacional. El viejo que escriba 'te kiero' es un ridículo.

Renato dijo...

Reconozco ser envidioso. Por eso miro adentro de los 0k. Mi obsesión es descubrir quiénes manejan los autos nuevos. Y hay algo que puedo decir con acento triunfante: la mayoría son planchas. Si digo que su dinero proviene de la droga, le daré motivos al Licenciado para que me tache de doblemente envidioso. Pero eso es lo que veo yo. La gente de buen nivel cultural y buenos ingresos, anda en coches correctos, pero nunca están encerados. Los planchas que tienen 0k, todos los días salen con un auto que tiene olor a nuevo y música a todo trapo. No sé como hacen, aunque sospecho que se trata de personas sin vida familiar. En esos autos no viajan niños, ni viejos, ni perros. Por mi parte ya renuncié a tener un auto así... a mí siempre se me pega el barro. Y ya sé, los que brillan se revuelcan en el lodo.

Estefanía dijo...

Cada individuo padece pobreza patológica por una serie de causas entre las que predomina una. Existen al menos cien causas predominantes diferentes.
Cómo podemos solucionar la pobreza, si en realidad habría que buscarle solución a 'las pobrezas'?

Filisbino dijo...

Propongo que publique en sus blogs una tabla con todas las posibles causas inconscientes de la pobreza patológica. Aliente a sus lectores a votar aquellas causas que podrían estar obrando en ellos mismos. Podríamos descubrir algún dato interesante.

Anónimo dijo...

Mi nieto (8 años), conoce una cantidad de palabras mayor al promedio. Sus compañeros en la escuela se burlan cuando usa palabras que ellos no conocen. Esto produjo en él retraimiento. Si logra superar esta instancia, recuperando la confianza en si mismo, habrá crecido mucho.

Eduardo dijo...

Sin embargo sucede con frecuencia que los niños y adolescentes pobres sean más inteligentes (rápidos, agudos, perspicaces)que los niños y adolescentes de clase media o alta.

Daniel dijo...

No se puede entender que los maestros ganen tan poco.

Roque dijo...

Lo que dice Estefanía ya está dicho claramente en el artículo y además se cae de maduro.

Ruperto dijo...

Será que el inconsciente colectivo tiene causas que todos desconocen?

Robert Michigan dijo...

Ya somos demasiados los que analizamos la economía de bloques. Hace falta gente como el Licenciado, como Ruperto y el resto de los lectores. Gente que mire por detrás del mirador.