viernes, 10 de febrero de 2012

Los cubanos también consumen malestar - (Artículo Nº 1.460)

La verdadera situación en Cuba es imposible de entender si no aceptamos que los humanos consumimos «malestar» en ciertas dosis.

No se sabe a ciencia cierta cuál es el origen del nombre del la República de Cuba ni tampoco se tienen datos sobre qué utilidad podría tener saberlo.

Lo que en definitiva parece bastante creíble es que si alguien quiere informarse sobre este país, no podrá saber casi nada.

Usted quizá piense que la dificultad está causada porque el régimen de los hermanos Castro (Fidel y Raúl), líderes del Partido Comunista gobernante, no permite la libertad de prensa. Falso.

No se puede saber casi nada de Cuba porque el sistema de vida impuesto por el gobierno desde hace más de 50 años (estoy redactando este artículo en 2012) es muy controversial, discutible, apasionante.

Claro que aquellos que huyen de la pasión rápidamente la apagarán con abundante agua fría diciendo que «la isla se ha convertido en un Paraíso» o «se ha convertido en un Infierno».

Otra forma de extinguir la polémica es afirmar que los hermanos Castro son dictadores de la peor calaña o futuros santos si el Vaticano no se deja presionar por el capitalismo judío.

En pocas palabras quiero decir que si bien la libertad de prensa no existe bajo este longevo gobierno, el desconocimiento de lo que realmente ocurre no es accesible ni para los nativos adultos.

Un motivo que puede estar haciendo obstáculo para conocer un poco mejor a este pueblo y sus peripecias está brevemente expuesto en otro artículo (1).

En ese artículo comento que los humanos precisamos el dolor, la carencia, el malestar, en ciertas dosis.

Con esta hipótesis nos acercarnos a comprender que vivir en la pobreza colectiva (no individual y solitaria), quizá sea gratificante, estimulante, deseable.

(1) Necesitamos dolor y alimentos

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9 comentarios:

Sandra39 dijo...

Quisiera saber de qué manera accede usted a conocer como viven los cubanos.

Ernesto dijo...

Usted dice que los cubanos son todos pobres y yo digo que ninguno lo es. Debemos tener distintos conceptos de lo que es la pobreza.

Luis dijo...

Nací en los 40 y el tema de Cuba ya está para mí suficientemente discutido.
El otro tema que aparece apenas planteado en el último párrafo, la propuesta de que la pobreza colectiva pueda ser estimulante, así como está dicho parece la elucubración de un adolescente proveniente de otra galaxia.

Inés dijo...

Todos consumimos malestar, sólo que en Cuba procuran de que en la medida de lo posible, nadie lo haga en demasía.

Hugo dijo...

Me pregunto por qué algunos insisten tanto en privarse de los estímulos colectivos de la pobreza.

Javier dijo...

No puede entender la situación de Cuba porque, como ud muy bien ha dicho, no hay forma de conocerla.

Marcos dijo...

No creo en el libre albedrío pero soy un gran defensor de la libertad.

Juan Manuel dijo...

Conozco muy desde adentro la vida en Cuba, pues tengo familiares que viven allá, y los visito. Cuando viajo, no duermo en hoteles. Comparto la comida diaria con mi familia. Para mí, es incomprensible el silencio de un pueblo, su apatía (aparente?), su aceptación al régimen. ¿No les queda otra?, ¿les gusta? Interesante este blog.

Anónimo dijo...

Yo me pregunto cuales son los paises que consumen bienestar y si podrian hacerlo con un bloqueo económico que durara 50 años.