viernes, 20 de julio de 2012

La pobreza patológica como autocastigo



La «pobreza patológica» podría constituir una forma de auto-agresividad provocada por la frustración de quienes desearían recuperar la etapa intrauterina.

Una lectora, que firma «Elena», ha hecho un comentario (1) que utilizo como referencia para este artículo.

Generalmente se dice que por «vínculo incestuoso» debe entenderse el vínculo sexual entre personas consanguíneas: padre con hija, entre hermanos, madre con hijo.

Sin embargo, he oído que algunos autores (no sé quiénes son) sostendrían que el único «vínculo incestuoso» es el que ocurre cuando el varón penetra vaginalmente a la madre.

¿Qué fundamentos existirían para restringir el concepto «vínculo incestuoso» al que ocurra entre una madre y su hijo varón?

Una explicación posible sería que por incesto deba entenderse el anhelo de volver al útero materno para recobrar de esa forma un bienestar nunca superado y que el inconsciente recuerda de la vida intrauterina.

Por este motivo los varones reintentarían en cada acto sexual volver al útero para recobrar aquel bienestar nunca superado y sólo cuando este intento se realizara con la madre biológica, correspondería hablar de «vínculo incestuoso».

Reconozco que me cuesta aceptar esta hipótesis porque conservo la creencia en que el vínculo incestuoso debería incluir el deseo femenino de copular con familiares, pero también asumo que estoy afectado por la proverbial dificultad humana para entendernos.

Una de las ideas que propone la mencionada lectora que firma «Elena», es que la «pobreza patológica» podría estar provocada por un intento de autocastigo  ante la imposibilidad material de volver a la vida intrauterina; la «bronca, dolor, rebeldía» provocadas por tan grande frustración inducirían a algunas personas a privarse del bienestar extrauterino, sin descartar que esos mismos sentimientos, derivados de la frustración, estimulen también reacciones antisociales que conduzcan a la delincuencia y a sus inevitables castigos que se sumarían a los auto-infligidos ya mencionados.

(1) Comentario de «Elena» en La causa más profunda de la delincuencia agregado el día 18 de julio de 2012.

(Este es el Artículo Nº 1.616)

8 comentarios:

Elena dijo...

El mito de Electra podría ayudarnos a defender la hipótesis que da por único incesto posible, el de madre e hijo.
Electra se junta con su hermano Orestes para matar a su madre Clitemnestra. Ambos quieren matarla para vengar la muerte de su padre, Agamenón, porque ella le era infiel; era una esposa infiel. Finalmente Orestes logra matar a su madre, pero lo persiguen las Erinias o Furias (culpa), quienes tenían como misión castigar a quienes desobedecían cualquier transgresión a las leyes de piedad familiar, y lo vuelven loco. En cambio a Electra no la persiguen las Erinias y es perdonada.

Alicia dijo...

El mito de Electra ha sido retomado a lo largo de la historia, para hablar del complejo vínculo entre madre e hija.

Norton dijo...

Supongo que si existe un deseo de recuperar la etapa intrauterina, debería estar presente tanto en varones como mujeres.

Oliverio dijo...

A Electra no la persigue la culpa de haber matado a su madre porque ese era su más íntimo deseo. Eliminando a su madre ella queda unida a su padre, por haber hecho suya la venganza que le habría correspondido a él, a Agamenón. Por lo tanto podríamos afirmar que la hija desea cometer incesto con el padre y eliminar a la madre. El incesto padre-hija.

Silvia dijo...

Por favor!!! basta de mitos griegos!!!
Está clarísimo que los nenes y las nenas quieren a mamá y a papá para ellos solos.

Verónica dijo...

No creo que el incesto se deba al anhelo de volver al útero materno. Es el deseo de ¨casarse¨ con mamá y/o con papá.

Hugo dijo...

La pobreza patológica podría ser un síntoma más de que uno está perseguido por las Erinias.

Tiago dijo...

Yo no tengo la suerte de que me persigan ningunas niñas.