martes, 28 de agosto de 2012

El altruismo y los fines de lucro



Los altruistas constituyen una minoría de personas que genera una referencia perjudicial para quienes trabajan con fines de lucro.

En otro artículo (1) les comentaba que existen por lo menos dos explicaciones de por qué algunas personas son egoístas y otras altruistas.

En esa oportunidad les decía que la opinión mayoritaria es la que sostienen las religiones y hace hincapié en la (supuesta) bondad del ser humano.

Desde este punto de vista entonces, los altruistas son personas «buenas» y los egoístas son personas «no tan buenas».

Otra explicación, la que sostiene el psicoanálisis, dice que existen unas pocas personas que no tienen suficientes necesidades y deseos. Hasta cierto punto se parecen a las ya conocidas anoréxicas.

Desde este punto de vista, los altruistas serían personas que buscan tener necesidades y deseos, hambre y ganas de actuar.

Si un altruista estuviera confinado en una cárcel y no pudiera practicar su actividad, se vería especialmente perjudicado.

Los altruistas son tan pocos porque la mayoría funcionamos de otra forma: consumimos energía, padecemos hambre, necesitamos comer y por eso trabajamos con fines de lucro.

Como vemos esta teoría da cuenta de lo que realmente ocurre y hasta podría servirnos para entender además por qué algunas personas normales (por formar parte de la mayoría egoísta), no cuentan con el estímulo suficiente para trabajar y «ganarse el pan con el sudor de la frente».

Efectivamente, podríamos entender a esta mayoría en tanto se sienten culpables por pretender entregar su esfuerzo a cambio de dinero.

Los pocos altruistas son suficientes como para generar una referencia desestimulante para la actitud laboriosa de la mayoría.

Todos necesitamos ser amados, respetados, considerados, ... además de alimentarnos, descansar, abrigarnos y tener una vivienda donde alojarnos.

En suma: Los altruistas son una referencia perjudicial para quienes trabajan con fines de lucro.

 
(Este es el Artículo Nº 1.653)

8 comentarios:

Sandra39 dijo...

Se me ocurre la siguiente posibilidad: que las personas altruistas no se sientan alimentadas con el menú que ofrece el sistema. Por eso buscan por fuera, eluden el lucro.

Ernesto dijo...

En la sociedad que nos ha tocado vivir, no conozco otra forma de ganarse legítimamente el sustento, que sea trabajando. Podemos trabajar para ganar lo suficiente para vivir con el nivel de vida al que aspiramos (para algunos será más alto y para otros más bajo). Luego puede quedarnos energía libre que podemos descargar trabajando sin la finalidad de ganar dinero. La satisfacción que nos pueden brindar este tipo de actividades puede servirnos como combustible para funcionar bien y sentirnos satisfechos.

Lucía dijo...

Ser consumidores de soluciones me parece que es una forma poco vital de encarar la existencia. A menudo se critica a los sindicatos porque piden soluciones pero no invierten tiempo y energía en buscarlas creativamente ellos mismos. Me parece que esa es una crítica legítima.

Oliverio dijo...

Ser consumidor de soluciones, como dice Lucía, es ser infantil. Es esperar que los papás gobernantes o las mamás-jefas se hagan cargo de nuestras vidas.

Valeria dijo...

También se puede trabajar en tareas ilegales para ganar dinero. Esos ciudadanos funcionarían de forma parecida a los niños. Da la impresión de que están buscando que alguien los castigue y les ponga los límites.

Noelia dijo...

Seguro que el altruista en la cárcel arma algo. Incluso puede armar cosas que sean muy beneficiosas para todos. Puede buscar soluciones y liderar causas justas.

Margarita dijo...

Pienso que la necesidad desesperada que tienen muchos trabajadores de llegar al feriado o a las vacaciones es una mala señal. El trabajo tendría que funcionarnos como un elemento que proporcione un porcentaje importante de gratificación. Creo que esa gratificación nunca se obtiene sólo a través de una buena paga.

Andrés dijo...

Si sentís que tu trabajo es como un yugo, trata de reconvertirte, replantear tu vida, buscar otro trabajo.