viernes, 11 de octubre de 2013

Causas del malhumor

  
Todos nuestros estados de ánimo (alegría, tristeza, entusiasmo, abatimiento) son generados por fenómenos corporales que así expresan una disfunción.

La depresión, la tristeza, los sentimientos de desvalorización, pocas veces son exógenos y casi siempre sean endógenos.

Lo digo de otro modo: nuestros sentimientos resultan de la percepción subjetiva de ciertos estados corporales propios y pocas veces son la consecuencia de algo que ocurre fuera de nosotros mismos.

Lo digo de otro modo: Los padecimientos psíquicos son, en su mayoría, causados por malestares corporales que no se manifiestan con molestias físicas sino que solo se manifiestan con estados de ánimo, sin perjuicio de lo cual, algunas veces ocurren cosas fuera de nosotros, que nos disgustan, nos provocan pesadumbre, amargura.

Lo digo de otro modo: la desgracia ajena puede ponernos tristes, pero esto ocurre así porque nos identificamos con la víctima, nos ponemos en su lugar. La mayoría de nuestros malestares anímicos ocurren porque nuestro cuerpo o nuestras circunstancias no están funcionando bien.

Tenemos un organismo que se adapta a casi cualquier circunstancia pero se toma su tiempo y, mientras se transforma para adaptarse, es probable que tengamos algunas sensaciones molestas: dolores, decaimiento, tristeza, malhumor, temor.

Aunque suene raro, nuestra filosofía forma parte o está íntimamente integrada a nuestro cuerpo. Pensamos lo que pensamos porque nuestro cuerpo es como es y también nuestro cuerpo reacciona como reacciona por cómo es nuestra filosofía.

Por ejemplo, si nuestra filosofía incluye la convicción de que existen algunas tareas que denigran a quien las hacen, nuestro cuerpo reaccionará con gran malestar si lo obligamos a realizar esas tareas.

Por ejemplo, si nuestra filosofía incluye la certeza de que estamos conformados por una parte material, mortal y corrupta, más una parte espiritual, inmortal e incorruptible, sentiremos desgano cuando tengamos que trabajar porque ese cuerpo reclama alimentos.

(Este es el Artículo Nº 2.029)


No hay comentarios: