lunes, 10 de marzo de 2014

Los ricos retiran excedentes tóxicos


En los países de suelo y subsuelo muy ricos, aparecen personas que, de alguna forma, generan enormes acumulaciones de riqueza cuyo objetivo natural podría ser el de extraer excedentes tóxicos para un mejor desarrollo humano de la población.

Aun reconociendo que esta idea es excesivamente incómoda, quizá rara, eventualmente también extravagante, no está de más mencionarla porque puede que algunos la acepten como creíble.

Parto de una premisa según la cual el ser humano puede vivir y sobrevivir en casi cualquier parte del planeta donde haya suficiente oxígeno, sin perjuicio de los cual, algunos lugares son más aptos que otros.

Contrariando el pensamiento clásico, en este artículo propongo pensar que la abundancia excesiva es tan contraproducente, para un buen desarrollo humano, como la escasez excesiva.

Por este motivo constatamos que, territorios tan pobres como los de Suiza, Israel y Japón están habitados por personas de elevado desempeño y casi liberados de la pobreza socio-económica, mientras que territorios tan ricos como los de Venezuela, Colombia y Argentina, están habitados por personas de bajo desempeño, casi sumidos en la pobreza socio-económica.

Una excepción podríamos encontrarla en el territorio y en la población de Estados Unidos. En este caso podría pensarse que a este paraje tan rico llegaron inmigrantes europeos, que no abandonaron la predisposición a vencer las limitaciones de un suelo tan pobre como el que tuvieron que abandonar. De ahí que, gente muy trabajadora en un terreno rico, diera como resultado un país especialmente poderoso.

Si estas consideraciones fueran aceptadas podríamos avanzar un poco más y pensar que, en los países en los que el suelo y el subsuelo son excesivamente pródigos, se desarrollan ciudadanos que, sin quererlo, intentan regular la riqueza empobrecedora, tóxica, capaz de anular el desarrollo humano.

En suma: en los territorios muy ricos suelen surgir ciudadanos que enriquecen, (por medio del trabajo, la corrupción, o lo que fuere), como forma de regular los excesos de alimentación y recursos que inhiben el desarrollo humano de la mayoría.

No creo que esos ricos se enriquezcan para hacerle un bien a alguien, sino que su forma de acumular bienes está provocada por un fenómeno natural, que nadie llega a entender y mucho menos a manipular.

(Este es el Artículo Nº 2.146)


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